domingo, 27 de diciembre de 2009

Viaje a Cantabria y Asturias

Desde el mes de agosto no he vuelto a viajar con mi familia. Este verano decidimos ir a la zona de Asturias y Cantabria porque teníamos muchas ganas de ir a verlas. Estuvimos una semana, y reconozco que son demasiados kilómetros cuadrados los que hay que visitar por allí. Así que la única forma de ver algo era haciendo doscientos kilómetros diarios en coche y viendo todo condemasiadas prisas, pero bueno lo hecho, hecho está.

Salimos de Granada, un lunes por la mañana temprano. A mí me gusta conducir, si he de ser sincero, si yo fuese de viaje solo, creo que no pararía hasta que llegase a mi destino. Pero con la familia, cuando ven que no pienso parar, empiezan a protestar, hasta que paro. A pesar de eso paramos a descansar casi llegando a León (unos 700 km seguidos). Bueno, en realidad paramos antes porque tenía que hechar gasolina al coche, que no veas como traga el Golf. Tampoco os había dicho, que me gusta bastante correr, jajaja. La siguiente parada fue en Lancreo donde estuvimos comiendo en un restaurante de carretera. ¡Primer sablazo! Hay que reconocer que comer por aquella zona de España no es lo más rentable.

Cuando cojimos el coche de nuevo, nos pusimos en contacto con la señora de la casa rural. que nos dijo que quedaba una hora o poco más para llegar, así que para las cinco de la tarde estábamos en el pueblo que se llamaba Mestas de Con, pasando Cangas de Onis, sencillamante precioso. Me refiero a todo en general, pero empezaré por la casa que está subiendo por una calle a lo más alto del pueblo. La casa tiene unas vistas preciosas a un valle verde precioso. Nos acomodamos en la casa que estaba completamente nueva. El dueño nos contó que era un cortijo de la abuela y él lo había restaurado para turismo rural. Por la tarde bajamos al pueblo a comprar algo de comida y agua. Entramos en una tienda que nos recomendaron. Al entrar tuve la sensación de haber retrocedido en el tiempo, pues era una tienda de diez metros cuadrados en los que había gente bebiendo cerveza o café. Podías comprarte unas botas, una cámara de fotos, una longaniza, pan o cemento. De todo lo que quisieras. Eso sí, la gente de allí son muy amables o a mí me lo parece.

Cuando te despiertas por la mañana y miras por la ventana no ves nada debido la niebla que hay en pleno mes de agosto que nos fuimos de Granada a 40 grados y en Asturias no pasamos de los 20. Nos tapábamos por la noche y cuando salíamos para cojer el coche no veas la rasca que hacía pero locos de contentos recordando la calor que pasámos aquí en Granada.

No sabíamos por donde empezar. Al final nos decidimos ir al Mirador del Fito, en Arriondas pone un indicador. También se llama la Sierra del Suave por los famosos caballos que hay sueltos por toda la sierra. La parada en el mirador es obligatoria. Desde allí ya bajamos a la autovía y nos dirigimos a Lastres, por lo de "el doctor Mateo" que está muy bien y se come mejor. Seguimos y sin querer llegamos al faro, que también sale en todos los capítulos de la serie. Volvimos a la autovía dirección Gijón, yo tenía pensado parar en un pueblecillo que se llama Tazones, pero una falta de entendimiento entre piloto y copiloto (mi hijo) llegamos a Gijón sin darnos cuenta. Allí, comimos y nos dimos una vuelta por la playa. Yo pedí chuletas de lomo, pero acostumbrados en Granada a lomo frito, allí te ponen lomo adobado. Por la tarde nos fuimos a Oviedo, donde visitamos la catedral y por el teatro campoamor, subimos hasta los monumentos del Naranco. Las vistas de Oviedo desde allí  son preciosas.

Al siguiente día nos fuimos hacia Cabrales y subimos al mirador del Naranjo de Bulnes que es impresionante. Cojimos el cruce que te indica Camareña donde el que quiera subir al pueblo de Bulnes, tiene que dejar el coche en unos aparcamientos y coger el funicular. Allí también puedes coger la ruta del Cares, también muy bonita. Nosotros seguimos hacia Telves y Sotres que son unos pueblecillos muy acogedores y dignos de ver. Eso sí, hay que ir con mucho cuidado, pues es una carretera muy estrecha y cuando menos te esperas te encuentras unas vacas y no hay manera de pasar. Al final acaban quitándose.

Desde allí nos volvimos otra vez a la carretera que te lleva al desfiladero de la Hermida. Paramos en Potes, también muy bonito; y seguimos hasta un cruce que va para Santo Toribio de Liébana, bonito de ver. Después nos fuimos a Fuente Dé que hay un telesférico que te lleva hasta en centro de los Picos de Europa. Comimos en el restaurante y compramos los billetes para subir a la montaña. Allí ya se te va el resto de la tarde, pero todavía nos sobró tiempo para subir a un pueblo que se llama Mogro Viejo. Al volver a casa, pasar por el desfiladero de la Hermida de noche, fue todo una experincia.

Al día siguiente nos fuimos hacia Ribadesella, pasando por San Vicente de la Barquera, Comillas, donde se encuentra el "Capricho de Gaudi"; y Santillana del Mar. En este último comimos en un restaurante que tiene una terraza en el interior y se come muy bien. Desde allí nos dirigimos a Santander por toda la costa entrando en algunas playas para hacer fotos. En Santander intentamos estacionar en la carretera que rodea a la capital cántabra, pero finalmente nos alejamos demasiado de la zona más céntrica, como la playa del Sardinero. Dimos un paseo por allí. Nos pareció una capital interesante pero tampoco pudimos ver mucho por lo difícil que nos fue aparcar el coche.

Al cuarto día volvimos a Cangas de Onis y desde allí sale una carretera que recorre el desfiladero de los Bellos. El primer pueblo donde paramos fue Soto de Sajambre, y nos quejamos nosotros de las carreteras de la Alpujarra, eso son autovias si lo comparamos con aquellas. Llegamos hasta Riaño donde se mezcla el agua con la montaña, muy bonito aquello. Seguimos hacia Portilla de la Reina y Santa Marina de Vadeón, donde estuvimos casi media hora esperando que un camión llenara el depósito de gas oil de una vivienda con factura y todo. En el siguiente pueblo, Posada de Vadeón, paramos a comer y después nos fuimos hasta Cain. Esta carretera si es verdad que da miedo, porque es muy estrecha, y si tienes la mala suerte de encontrarte algún camión, pues te las tienes que ingeniar para que paseis los dos a la vez. Allí en Cain, puedes empezar la misma ruta del Cares, pero en sentido contrario. Esta va junto al Río Cares por unos desfiladeros impresionantes y va a salir justo donde se coje el funicular para subir al pueblo de Bulnes. Nosotros andamos unos tres kilometros y nos tuvimos que volver, pues mi hija no estaba para muchas bromas.Ya de vuelta cogimos otra carretera que pasa por Soto de Vadeón y luego conecta con la que vinimos por la mañana. De vuelta a casa nos llovió y con niebla, parecía el mes de enero.

El siguiente día lo dedicamos a los pueblos cercanos y al zoo con la niña que se me puso pesada porque llevaba días queriendo ir a ver los animales. Lógicamente fuimos al Santuario de Covadonga. Cogimos un autobús que pudes elegir entre ir al Santuario, a los Lagos o a los dos. Nosotros teníamos pensado ir por la mañana en autobús al Santuario y por la tarde subir en coche hasta los Lagos de Covadonga, ya que esta carretera solo la abría para el público de 8 de la tarde hasta las 8 de la mañana. Pues una vez comprados los billetes para ir solo al Santuario, resulta que el conductor del autobús no nos paró allí y siguió subiendo hasta los lagos. Entonces, una vez allí, si hubieramos sido más listos, pues podríamos habernos quedado allí y ver los lagos porque entonces se veían bien. Pero el conductor del autobús nos tuvo que bajar de nuevo hasta el Santuario, diciéndonos que había parado abajo pero que nadie bajó del autobús. Jajaja. Por la tarde, cogimos el coche, y primero, era ya casi de noche cuando llegamos a los Lagos y segundo, no veas que nieblazo había allí, solo se podía ver el cartel del lago.

Ya a la siguiente mañana, hicimos las maletas y nos fuimos con toda la pena del mundo. A toda la familia nos gustó mucho todo aquello, sobre todo íbamos a echar de menos la frescura que pasamos allí. Todo muy verde para ser verano. Fotos, pues entre mi hijo y yo, nos hicimos más de 1200 fotos. Después, en el viaje de vuelta nos fuimos a la Alberca, un pueblo de Salamanca del que os hablaré otro día.


Casa "El Hundrigu"



Horreo Asturiano



Puente en Cangas de Onis



Santuario de Covadonga



Lagos... con mucha niebla



Tractor en los Picos de Europa



Capricho de Gaudi



Puerto de Lastres



Mirador del Fito



Catedral de Oviedo



Calle en Potes



Riaño



Ribadesella



Ruta del Cares



Playa de Santander



Casa en Santillana del Mar



Canguro en el Zoo de Cangas

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